🥞 Especialidad Marroquí
Baghrir (Panqueques de Sémola)
¡Los famosos panqueques de “mil agujeros”, ligeros, esponjosos y servidos con jarabe de miel y mantequilla!
| 15 minPreparación | 30 minReposo | ~14 udsPorciones | 117 kcalPor Unidad |
☁️ Una textura mágica que atrapa el sabor
¡Bienvenidos a una experiencia gastronómica fascinante, mis amigas lindas! El Baghrir es un panqueque de origen bereber que se consume ampliamente en Marruecos, Argelia y Túnez. Lo que lo hace verdaderamente especial es su combinación de sémola fina de trigo duro y un sutil descanso con levadura, lo que genera burbujas que estallan en la superficie durante la cocción. Al cocinarse de un solo lado, estos agujeros actúan como esponjas perfectas para absorber la tradicional salsa caliente de miel y mantequilla. ¡Ideales para sorprender en un brunch especial!
🛒 Ingredientes Necesarios
Para la masa del Baghrir:
- 💧 2 tazas de agua tibia (templada, que no queme para no inactivar la levadura)
- 🌾 1 ½ tazas de sémola de trigo fina (semolina flour)
- 🥖 ⅓ taza de harina de trigo común (todo uso)
- 🍞 1 cucharadita de levadura seca activa
- 🧪 2 cucharaditas de polvo para hornear
- 🍬 1 cucharada de azúcar y ¼ cucharadita de sal
Para el jarabe de acompañamiento:
- 🧈 3 cucharadas de mantequilla
- 🍯 3 cucharadas de miel de abejas pura
👩🍳 Modo de Preparación Paso a Paso
1
Licuar la masa: Coloca el agua tibia en el fondo de la licuadora (así evitamos que los secos se peguen). Añade la sémola, la harina común, la levadura, el polvo para hornear, el azúcar y la sal. Licúa intensamente hasta obtener una mezcla líquida, tersa y homogénea (debe lucir más ligera que la masa de panqueques comunes, pero un poco más densa que las crepas).
2
Tiempo de reposo: Vierte la masa en un tazón o déjala en la misma jarra y déjala reposar a temperatura ambiente durante unos 30 minutos. Esto permite que la sémola se hidrate y la levadura empiece a crear las burbujas necesarias.
3
Preparar el jarabe dulce: Mientras la masa descansa, derrite la mantequilla junto con la miel en una pequeña cacerola a fuego muy bajo, removiendo constantemente hasta integrarlas. También puedes hacerlo en el microondas en intervalos de 15 segundos. Reserva a temperatura ambiente (se unificarán mejor al enfriarse un poco).
4
Cocinar (¡Solo un lado!): Engrasa ligeramente una sartén pequeña antiadherente (idealmente de 20 cm) con un toque de mantequilla y caliéntala a fuego medio. Vierte aproximadamente ¼ de taza (60 ml) de masa en el centro y deja que se extienda sola. Cocina sin darle la vuelta. Verás aparecer cientos de burbujas que se abrirán formando agujeros. Estará listo cuando la superficie se vea completamente seca y la base tenga un tono dorado suave. Repite con el resto de la masa.
💡 Tips de Oro de la Jefa para unos Baghrir Perfectos
🧪 ¿No se forman los agujeros?: Si al echar la masa no notas que se abren los pequeños ojos de inmediato, significa que la masa quedó demasiado espesa debido al tipo de sémola. Agrega un par de cucharaditas de agua extra a la mezcla para aligerarla e inténtalo de nuevo.
🍯 Forma tradicional de servir: Sírvelos calentitos apilados en un plato (poniendo papel manteca entre ellos si se van a encimar para que no se peguen) y báñalos generosamente con el jarabe de miel y mantequilla. También puedes ofrecer variantes con mermelada, agua de azahar o aceite de oliva virgen para una opción salada.
❄️ Guardar sobrantes: Almacénalos en el refrigerador por 1 o 2 días, separándolos siempre con papel film o aluminio individuales. Se pueden congelar por 1 mes. Para recalentar, pásalos unos segundos por una sartén caliente por el lado de la base ¡y recuperarán su magia esponjosa!
🍯 Forma tradicional de servir: Sírvelos calentitos apilados en un plato (poniendo papel manteca entre ellos si se van a encimar para que no se peguen) y báñalos generosamente con el jarabe de miel y mantequilla. También puedes ofrecer variantes con mermelada, agua de azahar o aceite de oliva virgen para una opción salada.
❄️ Guardar sobrantes: Almacénalos en el refrigerador por 1 o 2 días, separándolos siempre con papel film o aluminio individuales. Se pueden congelar por 1 mes. Para recalentar, pásalos unos segundos por una sartén caliente por el lado de la base ¡y recuperarán su magia esponjosa!